Este tema me tiene hace mucho tiempo con ganas de escribir. Y es porqué siento que objetivamente tengo mil cosas que decir al respecto. Cosas que quisiera que más allá de la decisión y compromiso que cada uno tiene con la liberación animal, de ustedes veganos que me leen, lo análicen esencialmente.Entre veganos esta distinción es recurrente, ya la comente alguna vez pero en esta ocasión quiero ahondarla.
Abolicionista en términos sencillos no quieren jaulas mas grandes, sino jaulas vacías. Los bienestaristas dicen querer jaulas vacías, pero pueden tranzar con jaulas mas amplias... espero se entienda la analogía.
Así van algunos derramando odio contra PETA (que bajo su campaña contra Mc Donald a cambio de ampliar las jaulas de los pollos si ellos dejaban de desprestigiar a la multinacional, tranzaron).
Pero bueno, lo cierto es que en este sentido mis alcances son muchos.
En primer lugar, no creo con total convicción y aplicándolo al caso concreto, que PETA efectivamente se conforme con jaulas mas grandes... cualquier persona, que sacrifica parte de sí en esta lucha, que decide por ética privarse de ciertas cosas 'convencionales' (no correctas) es alguien que en el fondo de sí, tiene la misma perspectiva que cualquier vegano abolicionista.
En segundo lugar, siento que reboza miserabilidad dividirnos entre nosotros cuando aún no podemos lograr ABSOLUTAMENTE NADA.
Yo sé que muchos no encontrarán razón en mis palabras, pero les ruego por un segundo, situarse en el lugar de esa sola ave, que en un espacio de 30x15, cuando sabemos que la liberación animal está aún tan lejos de ser una realidad plenamente, no podría jamás burlar su muerte inminente, porqué, de veras, seamos objetivos: la campaña de PETA no lograría jamás en este escenario social que la multinacional tranzará abandonar las factorías. Es así como esa solución 'bienestarista' permitió que cientos de animales pudiesen al menos moverse un poco mas, ante una muerte que inevitablemente llegaría.
No podrán jamás decirme a mi que soy poco comprometida o que no comparto los ideales, porque mi vida por completo gira entorno a la liberación animal, porque cada segundo y cada rincón de mi lleva siempre una lucha por ellos. Pero si verdaderamente queremos lograr algo, debemos necesariamente, valernos de estrategias y no de pasiones o posturas.
Muchos dicen "Si chicos! bienestaristas! que al esclavo no se le den 10 latigazos diarios, sino 6! que no se le de comida una vez al día, sino dos!". Eso lo sabemos, es el ideal común creanlo... pero para poder enfrentar el desafío de modo racional y efectivo es necesario adecuar la estrategia a la realidad social, y todo cambio histórico ha sido siempre gradual... efectivamente, el esclavo debió primero luchar por sus derechos, luego ajustar leyes 'dentro' de su esclavitud, y luego hacer entender al pueblo que esto no era cuestión de bienestar, sino de libertad.
El mundo, a pesar nuestro, funciona de este modo; por lo tanto, quién viva bajo la ilusión idealista de ver de un día para otro abrirse la puerta de factorías, productoras, peleteras, laboratorios, circos y zoos vivirá solo de ello: una ilusión. Y verdaderamente, no importaría que esa dulce ilusión tuviere un efecto propio, pero lo que nos importa no somos nosotros mismos, sino los animales. Y es por ellos que tenemos que luchar. Ante este fin es intrascendente que tengamos que tranzar incluso con nosotros mismos en determinado momento, el norte de toda esta lucha debe ser siempre la medida eficaz para lograr la tan anhelada liberación animal.
Y la postura abolicionista, aunque sea una convicción arraigada en todos nosotros, no conducirá a vencer mientras no reinventemos mentes; recuerden una vez más que no hay enemigos, hay conciencias que reinventar, que despertar que desacondicionar. Y por una sola cuestión de naturaleza humana, debemos admitir que la especie aprende a dimensionar los efectos éticos y prácticos de sus acciones a través de la gradualidad.
A mi al igual que cualquier vegano activista, no me gustaría decir esto. Más me es necesario porque me duele ver distanciamiento entre nosotros mismos cuando aún estamos tan lejos de la meta, y porqué además necesito hacer ver que esto no es un tema irracional o meramente pasional, sino muy objetivo... nuestra estrategia es la esperanza de los animales. Requerimos unirnos para actuar correctamente.
No importa que tan bienestarista resulte una medida, es un paso... quizás a nuestras mentes un paso mediocre, pero son comienzos que tenemos que apoyar para labrar el futuro.
Creanme que admitirlo me provoca sensaciones angustiantes, que me duele admitirlo y que es profundamente desesperante quedarse buscando satisfacción en acciones medianamente eficaces, pero a los ojos del ser humano ordinario, cada solución por mínima que nos parezca, es un paso grande hacia la conciencia colectiva.
No dividamos nuestro ideal; somos pocos en comparación al resto... los animales nos necesitan. Cada uno de ellos, rasgando rejas, atrofiados en un cubil pequeño, desollados, privados de alimento y libertad, claman ayuda... ¡la naturaleza clama nuestra acción! no provoquemos una desunión de este sueño común por motivos prácticos. Somos su única esperanza.
La liberación animal requiere de estrategia, inteligencia y dedicación. Una postura abolicionista, a los ojos de los demás aún dormidos, es absurda. No hay que ocuparse del calificativo, sino del fin: la jaula abierta, empíricamente demostrado debe primero, ser la jaula amplia.
Si quieren hacer una crítica espero que la hagan, y si desean hacerme ver lo contrario les agradecería muchisimo.
Y antes de que lo olvide, respecto a PETA,también se ha dicho que cuando los animales no pueden ser dados en adopción se eutanasian, esto si es verdaderamente contrario a toda concepción ética vegana, podrán decir que me estoy contradiciendo pero no es así: porque en este caso no existe una armonía real o una solución tendiente al fin, sino que demuestra un retroceso y una aberración frente a los principios de la igualdad animal; conllevan un ejemplo nulo de la ideología vegana dando a entender que la vida de un animal que ha nadie tiene, requiere desaparecer... eso si es facilista. No del mismo modo el caso de la campaña Mc Donald, ya que ese caso concreto tiene esta armonizado con el fin, es racionalmente aprobable y vela no por un colectivo, sino por una visión individualista de mejorar en la medida de lo actualmente posible la vida de esos animales cuya muerte es irremediable. Eso tiende a la dignificación, la eutanasia innecesaria NO.
"Cada ser es en sí, el reflejo de una súplica que el ser humano está en urgente necesidad de atender"