Declaración de Guerra es un libro particularmente desesperado. No deja de representar sentimientos propios de la desesperanza que puede inhundarnos habitualmente... pero su particular forma de ver la "lucha" se hace por decir lo menos, curiosa. El libro llega, es imposible que así no sea, sin embargo "Ellos" promueven un imperialismo teórico que derrocha anarquía, mas que una visión unitaría y completa de lo que requiere un final exitoso a la explotación de los animales.La afirmación mas autodestrucitva que realizan los libertadores es sostener que la "naturaleza humana no cambiará" y por tanto es esfuerzo en vano el intento por cambiar el sistema. El término "Naturaleza" esta mal usado... la naturaleza humana sigue siendo aplicable sólo a aquella parte primitiva del ser humano, es decir, a reglas de supervivencia básicas [que incluso paradójicamente a la afirmación sí han cambiado, y queda de manifiesto en la defensa de la alimentación vegana] pero citando el contexto en que sítua la frase, esto es, la idea de que el ser humano no dejará jamás de explotar a otros seres mientras exista, a lo que realmente se remite la expresión es a una costumbre y no una cuestión de naturaleza.
En ese sentido; es curioso que un texto que defiende el fin de la explotación animal dando ejemplos de promover la igualdad, dé una sobrevaloración de tales magnitudes al ser humano cuando asegura que esta realidad es inmutable. Desde que se tiene noción histórica el ser humano ha mutado constantemente en ideologías. Masas relativamente insignificantes han sido estratégicamente poderosas al momento de adentrar razonamientos en el resto de la sociedad. Asegurar que no mutar la explotación animal a través de concientizar incluso no en sus términos mas ortodoxos [que es en realidad lo que se debiese intentar hacer] es darle un peso inexistente a la sociedad. Una sociedad que, como ejemplo suficiente, ha sido empíricamente condicionada por las leyes y a basado sus parámetros morales en ellas con una ceguez que adormece.
En segundo lugar plantea la búsqueda de la "LIBERACIÓN", liberación que se puede entender [en el uso común del término] como una idea poética o material. Los Libertadorxs la plantean en su dimensión material [valiente afirmación]. Y confían en que ante la imposibilidad de la llegada a fin de la explotación animal la acción consiste en liberar a la mayor cantidad de animales posibles y promover el uso de la violencia como una forma de buscar que la sociedad reaccione por "MIEDO" a posibles represalias, ya que no lo hará por la nula importancia que le presta a las consideraciones morales.
Para muchos rebatir este punto bastaría con una ambigua idea de pacifismo mal descrito y enfocado. No es así. Si confiara en el uso de la violencia como medio de obtención al fin de la explotación no dudaría en promoverlo, sin embargo, esta "solución" [que en realidad se desprende del texto no como tal, sino como un modo de aminorar el sometimiento] lleva nuevamente a un enfoque desesperado y a una idea realmente descabellada, de pretender un objetivo trascendente a fuerzas inexistentes.
Primero, porque la liberación dada la proporción comparativa entre activistas vs. sociedad, no permitiría que el uso de la violencia llegará a niveles macro. El miedo fomentaría finalmente las represalias contra los libertadorxs y no a la inversa. Su estrategia llevada a lo práctico, consiste en la liberación sumidos en la oscuridad de un animal que será reemplazado por otro. De una vida que terminará en libertad relativa, y a su lugar llegará otra que terminará esclavizada de forma absoluta.
Segundo, aún cuando consideramos el caso hipotético de que el número de activistas con una organización plausible fuese considerable; que la represión de la sociedad por este fin de la explotación animal rindiera frutos y a pasos de violencia se logrará [en este caso, y sólo para este caso] el fin del especismo. Tarde o temprano los frutos de esa violencia saldrían a la luz, y no de un modo místico, sino muy concreto: la sociedad desde siempre ha respondido a la represión con violencia. El hijo del carnicero ajusticiado probablemente no entienda la realidad inversa, y lo que hoy es una cuestión de consideración moral se volvería una sanguinaria revolución social de caracter personal contra la ya lograda lucha antiespecista. Aunque los años suelen ser silenciosos y tolerantes ante el uso de la violencia esa realidad nunca ha sido eterna, y la inversión de los roles sería inminente.
Luego, utilizan repetitivamente la concepción de "FAMILIA" al referirse al uso y exterminio de animales y sus ejemplos son siempre de tipo emotivo más que objetivos.
Declaración de guerra es un libro que finalmente se remite a la "LIBERACIÓN ANIMAL" y no al "ANTIESPECISMO". Es muy romático pensar y creer en matar al sometedor, así como lo sería creer que los animales pudieran salir corriendo de sus cárceles, destruir la plaga llamada sociedad y que los animales corran por las ciudades volviendo a sus hábitat, pero es utópico. Lamentablemente, está idea, admirada, sobrevalorada, y donde muchos incurren en el error de creer que quiénes no lo comparten no asumen un compromiso real, es un sentimiento compartido pero una probabilidad nula... por las características de la realidad en que estamos inmersos y por el número de personas que comparten nuestra ideología. Y muchas veces se asume que el reconocimiento de esta realidad nos hace menos valientes, me parece a fin de cuentas todo lo contrario.
Es una idea libertaria legítima y consecuente, pero no tiene congruencia para nada con el antiespecismo, que es el fin último y el único que puede fundar cimientos trascendentes para acabar con el sufrimiento animal por la explotación animal de forma DEFINITIVA. La liberación entrega la libertad material del animal, pero no resuelve el problema de sus descendientes, de sus iguales y de las demás especies. La liberación no libra al animal de ser sometido en el futuro, la concreción de la lucha antiespecista sí.
Es totalmente cierto cuando el libro afirma que los animales no pueden darse el lujo de esperar los resultados de nuestras gestiones diplomáticas por lograr entendimiento. El punto más difícil suele ser dentro de nosotros, el ser concientes de que hay vidas que seguirán perdiéndose, el ser capaces de valorar su sufrimiento individual y no verlos como un todo. Pero la imposibilidad de lograr la libertad de uno y a su vez la libertad de todos, hace tristemente necesario que asumamos posturas estratégicas, desde el explotador hacia todo lo que le sigue.
Concluyentemente, estoy absolutamente segura que la suma de vidas salvadas por una inminente liberación es considerablemente menor que la que lograría el fin del especismo. La liberación que pretende "Declaración de Guerra" es la prolongación de la clandestinidad y sumar motivos ilegítimos a una lucha que goza de pleno respaldo ético.
La segregación de movimientos es una constante en la historia humana, pero una constante exitosa cuando ya se han vivido los grandes logros. En este caso, segregar el fin antes de lograrlo parece una actitud miserable. Para encontrar "satisfacción en la lucha" es mejor salir a bailar, jugar futbol, escuchar música... este no es un tema de satisfacción personal. Ni siquiera de dar la lucha en distintos campos [aunque admito que me parece constantemente necesario] es una relación física entre posibilidades efectivas-resultado.
También es arriesgado usar el término de "LIBERACIÓN" cuando no sabemos realmente en que consiste.
Buena poesía. Recuerdo sueños similares... sueños.

