martes, 5 de diciembre de 2006

Declaración de Guerra: la liberación especista.

Declaración de Guerra es un libro particularmente desesperado. No deja de representar sentimientos propios de la desesperanza que puede inhundarnos habitualmente... pero su particular forma de ver la "lucha" se hace por decir lo menos, curiosa. El libro llega, es imposible que así no sea, sin embargo "Ellos" promueven un imperialismo teórico que derrocha anarquía, mas que una visión unitaría y completa de lo que requiere un final exitoso a la explotación de los animales.
La afirmación mas autodestrucitva que realizan los libertadores es sostener que la "naturaleza humana no cambiará" y por tanto es esfuerzo en vano el intento por cambiar el sistema. El término "Naturaleza" esta mal usado... la naturaleza humana sigue siendo aplicable sólo a aquella parte primitiva del ser humano, es decir, a reglas de supervivencia básicas [que incluso paradójicamente a la afirmación sí han cambiado, y queda de manifiesto en la defensa de la alimentación vegana] pero citando el contexto en que sítua la frase, esto es, la idea de que el ser humano no dejará jamás de explotar a otros seres mientras exista, a lo que realmente se remite la expresión es a una costumbre y no una cuestión de naturaleza.
En ese sentido; es curioso que un texto que defiende el fin de la explotación animal dando ejemplos de promover la igualdad, dé una sobrevaloración de tales magnitudes al ser humano cuando asegura que esta realidad es inmutable. Desde que se tiene noción histórica el ser humano ha mutado constantemente en ideologías. Masas relativamente insignificantes han sido estratégicamente poderosas al momento de adentrar razonamientos en el resto de la sociedad. Asegurar que no mutar la explotación animal a través de concientizar incluso no en sus términos mas ortodoxos [que es en realidad lo que se debiese intentar hacer] es darle un peso inexistente a la sociedad. Una sociedad que, como ejemplo suficiente, ha sido empíricamente condicionada por las leyes y a basado sus parámetros morales en ellas con una ceguez que adormece.
En segundo lugar plantea la búsqueda de la "LIBERACIÓN", liberación que se puede entender [en el uso común del término] como una idea poética o material. Los Libertadorxs la plantean en su dimensión material [valiente afirmación]. Y confían en que ante la imposibilidad de la llegada a fin de la explotación animal la acción consiste en liberar a la mayor cantidad de animales posibles y promover el uso de la violencia como una forma de buscar que la sociedad reaccione por "MIEDO" a posibles represalias, ya que no lo hará por la nula importancia que le presta a las consideraciones morales.
Para muchos rebatir este punto bastaría con una ambigua idea de pacifismo mal descrito y enfocado. No es así. Si confiara en el uso de la violencia como medio de obtención al fin de la explotación no dudaría en promoverlo, sin embargo, esta "solución" [que en realidad se desprende del texto no como tal, sino como un modo de aminorar el sometimiento] lleva nuevamente a un enfoque desesperado y a una idea realmente descabellada, de pretender un objetivo trascendente a fuerzas inexistentes.
Primero, porque la liberación dada la proporción comparativa entre activistas vs. sociedad, no permitiría que el uso de la violencia llegará a niveles macro. El miedo fomentaría finalmente las represalias contra los libertadorxs y no a la inversa. Su estrategia llevada a lo práctico, consiste en la liberación sumidos en la oscuridad de un animal que será reemplazado por otro. De una vida que terminará en libertad relativa, y a su lugar llegará otra que terminará esclavizada de forma absoluta.
Segundo, aún cuando consideramos el caso hipotético de que el número de activistas con una organización plausible fuese considerable; que la represión de la sociedad por este fin de la explotación animal rindiera frutos y a pasos de violencia se logrará [en este caso, y sólo para este caso] el fin del especismo. Tarde o temprano los frutos de esa violencia saldrían a la luz, y no de un modo místico, sino muy concreto: la sociedad desde siempre ha respondido a la represión con violencia. El hijo del carnicero ajusticiado probablemente no entienda la realidad inversa, y lo que hoy es una cuestión de consideración moral se volvería una sanguinaria revolución social de caracter personal contra la ya lograda lucha antiespecista. Aunque los años suelen ser silenciosos y tolerantes ante el uso de la violencia esa realidad nunca ha sido eterna, y la inversión de los roles sería inminente.
Luego, utilizan repetitivamente la concepción de "FAMILIA" al referirse al uso y exterminio de animales y sus ejemplos son siempre de tipo emotivo más que objetivos.
Declaración de guerra es un libro que finalmente se remite a la "LIBERACIÓN ANIMAL" y no al "ANTIESPECISMO". Es muy romático pensar y creer en matar al sometedor, así como lo sería creer que los animales pudieran salir corriendo de sus cárceles, destruir la plaga llamada sociedad y que los animales corran por las ciudades volviendo a sus hábitat, pero es utópico. Lamentablemente, está idea, admirada, sobrevalorada, y donde muchos incurren en el error de creer que quiénes no lo comparten no asumen un compromiso real, es un sentimiento compartido pero una probabilidad nula... por las características de la realidad en que estamos inmersos y por el número de personas que comparten nuestra ideología. Y muchas veces se asume que el reconocimiento de esta realidad nos hace menos valientes, me parece a fin de cuentas todo lo contrario.
Es una idea libertaria legítima y consecuente, pero no tiene congruencia para nada con el antiespecismo, que es el fin último y el único que puede fundar cimientos trascendentes para acabar con el sufrimiento animal por la explotación animal de forma DEFINITIVA. La liberación entrega la libertad material del animal, pero no resuelve el problema de sus descendientes, de sus iguales y de las demás especies. La liberación no libra al animal de ser sometido en el futuro, la concreción de la lucha antiespecista sí.
Es totalmente cierto cuando el libro afirma que los animales no pueden darse el lujo de esperar los resultados de nuestras gestiones diplomáticas por lograr entendimiento. El punto más difícil suele ser dentro de nosotros, el ser concientes de que hay vidas que seguirán perdiéndose, el ser capaces de valorar su sufrimiento individual y no verlos como un todo. Pero la imposibilidad de lograr la libertad de uno y a su vez la libertad de todos, hace tristemente necesario que asumamos posturas estratégicas, desde el explotador hacia todo lo que le sigue.
Concluyentemente, estoy absolutamente segura que la suma de vidas salvadas por una inminente liberación es considerablemente menor que la que lograría el fin del especismo. La liberación que pretende "Declaración de Guerra" es la prolongación de la clandestinidad y sumar motivos ilegítimos a una lucha que goza de pleno respaldo ético.

La segregación de movimientos es una constante en la historia humana, pero una constante exitosa cuando ya se han vivido los grandes logros. En este caso, segregar el fin antes de lograrlo parece una actitud miserable. Para encontrar "satisfacción en la lucha" es mejor salir a bailar, jugar futbol, escuchar música... este no es un tema de satisfacción personal. Ni siquiera de dar la lucha en distintos campos [aunque admito que me parece constantemente necesario] es una relación física entre posibilidades efectivas-resultado.
También es arriesgado usar el término de "LIBERACIÓN" cuando no sabemos realmente en que consiste.
Buena poesía. Recuerdo sueños similares... sueños.






lunes, 4 de diciembre de 2006

Esos Ojos...

Por primera vez vi a Ramba el sábado pasado; antes de protestar. Venía sin saber porqué desde antes de ese lugar, y la mire tanto tiempo como la angustia me permitió... estaba sola, con su pata encadenada, agarraba con su trompa un poco de pasto seco de ese precario y miserable lugar. Sus carceleros estaban más allá, con los tigres; no distinguí que hacían. Solo llegaba a mis oídos el sonido de sus rugidos. Quizás sólo fueron 10 mins. de una angustia mediocre... viendo pasar lo que para ella ha sido una vida en soledad, forzada a actos denigrantes en un desesperante silencio que se vuelve nada ante el enfoque de la comprensión humana... Ramba... ellos hacen su nombre familiar, su sometimiento entretenido y su tristeza la vuelven comprensión de una autodenominada "familia" que para ella nunca existió. Que para ella no es nada... nada más que sus explotadores. Volver el dolor y la falta de olvido de cada yaga en su piel a causa del entrenamiento en una diversión depende de quiénes asisten, mas que de quiénes someten... con cuanta quietud ajena pude quedarme pasmada observándola. Con atuendos ridículos, cabizbaja. A ella yo no le importo y eso es maravilloso, pero reavivó en mi la lección de morder mis labios para no mandar a esta plaga humana a la mierda y tolerar la estrategia, tener paciencia de la paciencia, para seguir repitiendo incansablemente lo que toda la humanidad debiera saber... su soledad fue una manera de entender y reafimar que no bastará nada. Que una lucha es por ellos, no por nosotros mismos y que el reflejo de sus anhelos debemos ser nosotros. Cuanta indolencia hay en el ser humano... podría alguien ser tan indiferente a esa escena. Ese día retrocedí unos 5 años, hasta la última vez que pisé un circo con animales y el llanto que me provocó sentir los latigazos y el rugido de los leones..... ¿Es tan dificil comprender la necesidad de libertad? esa libertad que el ser humano clama egoistamente para sí mismo, que cobardemente saca a relucir ante los más ínfimos conflictos.... es tan imposible dimensionar que ellos tienen también esa necesidad de libertad. Que el cuerpo muerto de ese animal en la mesa fue un ser, tan primitivamente humano y no merecedor de menos respeto... con una familia detrás, con necesidades, con placeres, con pensamientos no importa que tan elevados.... una historia detrás reducida a miseria... a la miseria de ignorar el dolor, simplemente por no ser capaces de reconocer sus distintas formas.
Siento lástima de nosotros. La ecología profunda me quedó chica.... ya ni siquiera soy capaz de creer en la convivencia pacífica humano-animal.... prefiero soñar que desaparecemos para darles paz a ellos. Aunque sé que es imposible, y que los pasos seguirán enfocándose a una idea de abolicionismo que nunca podrá ser del todo tal mientras el orgullo humano no muera.... por mientras los silenciosos llantos cubren con su manto cada rincón del planeta, desde el matadero, los centros de experimentación y entretenimiento, las peleteras, criaderos... sometidos, desesperanzados, atemorizados; mientras todos nosotros, JUGAMOS A SER ACTIVISTAS y mientras todos los demás JUEGAN A SER SUJETOS MORALES.
Tanto asco, tanto dolor.

http://www.teletrece.canal13.cl/t13/html/