viernes, 22 de mayo de 2009
"La falsa libertad" de G.G.
viernes, 1 de mayo de 2009
"Te lo dije"
Con el mismo tono y la misma predisposición negativa que la mayoría tenemos a un "te lo dije"... pues así viene: te lo dije.
Por TU CULPA existe la influenza porcina.
Por TU CULPA, carnivoro demandante de alimentos sangrientos e insalubres, de un cadáver poco fresco, que pasó su vida hacinado junto a otros que han muerto tan desgraciados como el que comes.
Por TU CULPA, que tu liviandad intelectual y la poca evolución de conciencia te lleva a conformarte con un "ojos que no ven, corazón que no siente". Por ti, que poco piensas... más allá del asado de fin de semana.
Por TU CULPA, ser humano poco humilde. Tus aires de señorío sobre el mundo, tu Dios, y tus arribismos divinos te han llevado a pensar poco y actuar mucho, a perder la conciencia, a vivir adormecido sintiéndote guarnecido.
Por esa culpa, TU CULPA, deforestas la tierra, cambias los bosques por cemento, creas expectativas de la nada, creyendo que "nada te puede pasar". Ni tu Dios - finalmente -ha podido librarte de las enfermedades, porque el trato indigno hacia los animales y la reducción de costos van cabando tu propia tumba.
Por eso, es un buen momento para refregarte en la cara que es TU CULPA... Para ver que como especie, tenemos lo que merecemos, y el único problema de eso es que nunca logramos hundirnos solos. Ojalá fuese posible hundirse solos... la tierra se estremecería de alegría.
Por TU CULPA, asesino, carroñero. Por TU CULPA, carnicero, Por TU CULPA, consumidor.
Sólo por tu culpa, que vengan tus próximas culpas hasta que Gaia se extirpe el cáncer.
miércoles, 15 de abril de 2009
Liberaciones
www.rescateabierto.org es la página Web, filial de una organización española, que se ha encargado de mostrar la ‘otra cara’ de las liberaciones de animales; cuando pensábamos que la modalidad del FLA era la norma… los activistas han mostrado que existen formas alternativas de hacer las cosas.
Se trata de liberaciones a cara descubierta, donde activista en cualquier momento del día, entran a algún centro de explotación y le devuelven la libertad en la medida de lo posible a los animales que les sea posible rescatar.
Los videos son promocionados por Internet, están disponibles para todos quiénes los quieran ver, existe la organización detrás y puede conocerse sin esfuerzos la identidad de los activistas que han liberado a los animales.
Aunque la modalidad se ha hecho masiva en este último tiempo gracias a los activistas españoles, las liberaciones a cara descubierta y a plena luz del día no son un fenómeno actual. En Inglaterra durante los años 80’ se realizaron liberaciones masivas, a vista y paciencia de la policía y con un efecto avasallador en lo que a efectividad se refiere.
Como quiera que se trate la acción directa que libera animales, existen cierto tabúes, mitos o principios al respecto, que son promocionados por simpatizantes u otros activistas (casi nunca – curiosamente – por quiénes las llevan a cabo) y que creo que merecen ser analizados.
Algunos de ellos tienen que ver con la mala apreciación que se hace de los riesgos. Y es que – al menos en este país y en Argentina – existe una especie de paranoia colectiva por la acción directa. Se usan encriptadores (lo que no es malo), se suele pensar que los computadores están interceptados (lo que sí es malo), y muchos de ellos piensan que son el activista por la liberación animal más buscado del país (lo que es muuuy malo). Lo cierto es que en estos países la acción directa en el movimiento es totalmente desconocida. No representa una amenaza real y no le quita el tiempo a ninguna fuerza de defensa local… lo más probable es que muchas de ellas pudieran llevarse acabo tomando los mínimos resguardos y pasara desapercibida o culminara con una investigación infructífera. Estas paranoias – con un dejo enorme de egolatría, hay que decirlo – limitan muchísimo las potencialidades de cada uno de nosotros como activistas, precisamente porque se condicionan las opciones a una amenaza absoluta e indiscutiblemente irreal.
Otra ‘norma’ es ‘nunca decir que estoy de acuerdo con éstas prácticas’… esto, porque aparentemente el hecho de reconocer simpatía o apoyo a quiénes la realizan te vuelven sospechoso de los actos. En este sentido, los riesgos son mínimos; aunque representan decisiones personales, no creo provechoso negar que lo que haga el FLA o los activistas de rescate abierto sea bueno; al contrario, debiésemos promover hasta el cansancio dichas acciones, por ser la materialización misma de la liberación animal. Dar la libertad, sin discursos, sin fraseos, sin pedirle a nadie ‘por favor’, sin tranzar valores pequeños, como la propiedad o la libertad económica, por la vida y la libertad de los animales, eso es la liberación animal, eso quiere el veganismo, por eso se lucha cuando hablamos de ‘antiespecismo’. La liberación de animales está llena de valores, si nosotros no tenemos cojones para reconocer que se trata de una acción correcta, imitable y necesaria, no esperemos que el promedio de la población especista de este o cualquier otros países les de su apoyo.
Sin embargo, este no es el problema más grave de negar que estamos de acuerdo o no con la liberación de animales; el problema más grande es que entorpece enormemente cualquier opción que se quiera llevar acabo porque no permite ni consejos, ni coordinación… en otras palabras, pareciera ser que cualquier acción debe ser ‘iluminada’ para la célula (y ni hablar de los casos cuando se trata de acciones individuales), mientras nadie es capaz de tenderse la mano debido a tomar falsas e innecesarias precauciones. “no es bueno hablar de esto por este medio”, “de eso yo no hablo”, “si has hecho algo no me cuentes”, “no te puedo contestar eso”, “no preguntes”, “de eso no se habla nunca”. Ninguna de estas frases es procedente en el sistema de países como Chile y Argentina. De tratarse de un miembro de SHAC esto sería completamente comprensible, necesario y hasta imprescindible, pero en Chile se trata sólo de perder valiosas oportunidades de encontrar afinidad en sus sistemas de trabajo y de formar grupos de apoyo que serían necesarios en el futuro de convertirse la acción directa en un problema para las empresas, el estado y la moral social.
Sólo a modo de dato, en lo últimos estudios sobre crimen organizado, figura en último lugar y en la categoría de amenaza “controlada o inexistente” el ecoterrorismo (entendido como algunas de las acciones más útiles del ELF, por dar un ejemplo); y que hablar del Frente de Liberación Animal, sucede incluso que actos de boicot a empresas o desaparición de animales no suelen ser nunca vinculados al movimiento por la liberación animal.
Este análisis no tiene nada que ver con la procedencia o no de la acción directa, no es un paralelismo entre los rescates abiertos ni el FLA, ni siquiera es un paralelismo directo entre la calidad de los activistas de este lado del mundo con los Europeos o Estadounidenses; esto pretende sólo esclarecer un campo que nos ha llevado a proceder de una forma sumamente errónea. Porque es indiscutible que existe una conexión indisoluble entre el nivel de compromiso, el tipo de activista y la respuesta o realidad social que nos corresponde, resulta así ser que – curiosamente – la acción directa sigue en ascenso en los países en que representa una amenaza real, y que – en lugares como Chile o Argentina – se mantiene detrás con acciones de bajo impacto realizadas de forma muy esporádica.
Si hay algo en lo que concuerdo plenamente con muchos es en lo personal que es la decisión de realizar este tipo de acciones: el veganismo es exigible como principio ético, pero ni el activismo ni lo que se está dispuesto a dar por ello se hace exigible. Corresponde a decisiones personales que se conjugan con muchos factores internos, y que se juzgan de forma individual… del mismo modo como no puede juzgarse el valor de los rescates tras un pasamontañas o a cara descubierta. Cada uno tiene sus motivos, cada uno asume sus riesgos, pero este equilibrio supone eso: asumir riesgos reales y no riesgos potenciales o inexistentes que nos atan de manos. Para algunos puede suponer insignificantes consecuencias, sin embargo las críticas que se hacen a la acción directa suelen ser bastante infundadas. Muchas personas apelan a “pan hoy hambre para mañana”; muchas veces la acción directa permite terminar de forma definitiva con centros de explotación o políticas públicas. Se habla de “nula motivación o educación”, lo cierto es que es difícil no verse motivado y sonreír cada vez que se conoce de liberaciones en algún lugar del mundo; las fotos y videos de conejos o perros corriendo a su libertad son capaces de parar los pelos, y llevan a muchos activistas a concientizarse y plantearse su relación con el activismo, y como es que este tipo de acciones materializa todos nuestros principios. También educa: educa en cuanto a solidaridad, replantea toda la jerarquía de valores sociales tradicionales, cuando es capas de mostrar que existen personas capaces de perder su libertad por darle la libertad a otros y cuando enseña que no todo en la vida es tranzable frente a la propiedad, la economía y el trabajo.
No creo en los héroes, ni juzgo personalmente a todos con la misma rigurosidad (después de todo cualquier persona que grita a los cuatro vientos que su tiempo lo ocupa liberando animales tampoco es el equilibrio al que me refiero con todo lo que he escrito).
Quemar una dependencia de HLS y darle de comer a un perro abandonado son la misma cara de un compromiso asumido. Más allá del ejemplo, con la acción inmediata se expande todo lo que en teoría hemos estado profesando.
http://www.youtube.com/watch?v=5scgUF_ftJY
http://www.youtube.com/watch?v=F462mDislHE&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=8WTSUGetKFc
http://www.youtube.com/watch?v=brfJm1dEJk4
http://www.youtube.com/watch?v=brfJm1dEJk4&feature=PlayList&p=9C2CA775A45BD777&index=4
http://www.youtube.com/watch?v=RJjvEZNqt7Q
http://www.youtube.com/watch?v=6mC8xbgH08U&feature=related
lunes, 13 de abril de 2009
...
Cuando una persona se enfrenta al lado desagradable de "comer carne" [obviando que el lado agradable no existe], suelen darse excusas particularmente llamativas. Otro argumento "particular" es el célebre, repetitivo, y - a estas alturas - gracioso: "las lechugas también son seres vivos". La explicación biológica dejémosla para el final; esta supuesta justificación que es una aberración moral por donde se le mire. La lógica de "si no puedo dejar de maltratar a uno no puedo dejar de maltratar a ninguno", haría estragos [de hecho los hace] si la extrapoláramos a otros ámbitos de nuestra vida. La decisión moral que le corresponde ha esta gente - tan preocupada por el bienestar de las lechugas - sería volverse frugívora (opción 100% viable por lo demás), pero en ningún caso seguir comiendo vegetales y animales dado que al decir esto, comprende que hay un grado de experiencia sensible que debe procurar alivianar. MAL. Para suerte de ellos, los vegetales no poseen sistema nervioso central, corazón ni cerebro, que son los que permiten sentir de modo complejo, dolor y placer. (veganos, cuantas veces han repetido esto?). Lo peor de todo es que ellos no procuran aminorar ningún problema, hablan de los vegetales de forma defensiva, para excusarse. En realidad, no dejarían de comer nada, la lechuga y la vaca le dan lo mismo.
Otras personas apelan a su conciencia humanitaria, diciendo que "por culpa de no comer carne, en África se mueren de hambre". Es por lo menos curioso creer que la gente muere de hambre por no comer animales, mientras Rusia usa sus países como basurero y mientras países desarrollados se llevan todos sus recursos. Si África está como está no es por culpa de no comer vacas (comen a otros animales), si no por la tremenda desigualdad que se ha generado y la agresiva internación en sus territorios de países del primer mundo.
En estos casos corresponde - por lo menos - que aquéllas personas rechacen terminantemente productos de importantes transnacionales instaladas en el continente.
Lo cierto, es que esa misma persona no tendrá problemas - tras su conciente y filantrópico argumento - en pisar un Mc Donald sin atisbo de remordimiento.
Es dable la búsqueda de argumentos, nosotrxs mismxs incluso, dedicamos tiempo a escribir sobre veganismo, a dar argumentos en defensa de la liberación animal; estamos siempre pensando en los métodos de defensa, en teorías que derriben otras y que permitan un elevado y mayor entendimiento de lo que ser vegano y estar a favor de la abolición de la esclavitud animal significa... sin embargo, la teoría de la liberación animal se reduce a algo tan básico como conocer el dolor de otro, ponerse en el lugar de él, y abstenerse de ser parte de ese dolor.
Por regla general, la gente pone objeciones ante los derechos animales; si tienen o no tienen alma, si piensan o si no piensan, si tienen conciencia de sí mismos o no. Lo cierto es que el único conocimiento que requiere que tomemos una decisión moralmente correcta respecto a ellos es la capacidad de sentir. No existe otra; donde observamos el sufrimiento, donde existe un pez retorciéndose a los pies de su asesino, donde existe una vaca gritando ante una marca candente; donde se hallen pollos y pavos agonizantes, leones rotando una y otra vez en sus jaulas, simios abrazándose en sus pequeños caniles, ojos aterrados de ratas y conejos, existe un dilema ético... pequeño para nosotros, pero capaz de cambiar determinantemente la vida de esos individuos.
Hacer un pequeño ensayo mental, tratando de imaginar y de sentir en carne propia un minuto de ese interminable calvario: donde no hay espacio para moverse, donde se escuchan los gritos de sus pares, tratar de caminar dos pasos sin poder hacer más durante toda una vida, sentir los golpes y finalmente la muerte, puede ayudarles a saber que el veganismo no es una filosofía de vida, ni una opción personal, ni una decisión reservada a los "amantes de los animales". Ser vegano es respeto, nada más que eso. Respeto por un dolor que no se manifiesta en nuestro idioma, pero que inunda cada rincón de este planeta cada vez que pensamos y fomentamos la idea de que son "vidas inferiores". Hablamos de la esclavitud, del racismo, como épocas pasadas y superadas... sin darnos cuenta de que somos parte de tiempos donde los crímenes se cometen segundo a segundo y en cifras nunca antes registradas en la historia sin que nosotrxs hagamos nada.
Por favor, hazte veganx.
[Demasiado sútil para mi estilo... ya está XD]
jueves, 17 de julio de 2008
EL FENÓMENO DE LOS "SALVA BALLENAS"
En lo personal, me pregunto que sucede con las ballenas. Entiendo a las señoras - con las cuales ya resulta difícil trabajar y quiénes entienden del ideal por la liberación animal comprenderán perfectamente el porqué - "pro mascotas"; lo comprendo por el apego visual y el dejo de impulso puramente sentimental que las lleva a trabajar en ello. Entiendo que han convivido toda la vida con perros y gatos, y que después de todo van a pensar siempre que el perro lindo es blanco y peludo y al diablo con lo "flaite" de esa idea porqué - después de todo - están dispuestas a ayudar a cualquier perro o cualquier gato. Y entonces, aunque pongan veneno para ratones, rindan culto a la tauromaquía y Sebastián Jiménez sea un semi Dios en sus vidas, suelen estar demasiado avanzaditas de edad para hacerles comprender y pedirles que en sus tardes de té con las amigas conozcan a Gary Francione o para someterlas a algo tan fuerte como Earthlings. [En el fondo creo que deberían hacerlo, pero me remito al trabajo de llevar la fiesta en paz antes de no hacer nada cuando las opciones son así de acotadas].
En fin... por todo lo dicho, comprendo la defensa no argumentada de perros y gatos en la gente promedio. Lo que me irrita es la MODA de salvar a las ballenas... y es que se genera todo un fenómeno digno de análisis.
Hace unos cuantos meses, cuando el debate recién se apreciaba de forma mediática, la ministra de medio ambiente ante la pregunta de que opinaba sobre los activistas de greenpeace que se lanzaban sobre las ballenas para salvarlas, respondió que le parecía "excelente", que se trataba de "... jóvenes valientes, cuentan con todo mi apoyo; comprometidos con la ecología; que luchan por sus ideales y deben seguir adelante".
Me pregunto si opinaría lo mismo sobre las liberaciones de animales en granjas - por lo bajo - del FLA, hasta de Barry Horne y de todo eso que ya sabemos... ¿Le habrán gustado las bombas de pintura al bioterio o la liberación de caballos en sept. pasado?.
Pues no. Eso es terrorismo, y pobre de mi por ponerlo en tela de juicio.
Entonces, ¿Dónde está la esencia de este asunto?.
Las ballenas están en peligro de extinción: efectivamente, hay especies de ballenas que están en peligro de extinción. Esa es y ha sido siempre la "suerte" por devuelta de los animales que caen en el libro rojo. Porque por estar en peligro de extinción, los humanos generan una especie de empatía personalizada con esas especies y - como no - apelan al argumento de "las próximas generaciones MERECEN conocer a esta especie"... de antropocéntrico ya verán lo cuestionable que es. Y por ser antropocéntrico (visto sólo y sólo desde el punto de vista humano), pierde objetividad en su consecuencia moral (lo que sabemos que es un defecto del ser humano), y por lo tanto es, en palabra muy simple: "malo"...
y ya eso de merecen me parece descarado.
Lo cierto es que a un animal - sea una ballena o un cerdo o un pollo - no le influye en su sufrimiento personal o en su manera de vivir la falta de libertad a la que el yugo humano le somete, que en su especie queden 10 individuos o 90 millones de ellos. Su sufrimiento es único e inigualable en la forma de experimentarlo, del mismo modo que sucede con nosotros los humanos... y esto no cambia en nada si somos 15, 60 o 2.000 quiénes sufrimos. El punto es que estamos sufriendo y que queremos frenar dicho sufrimiento.
Por eso quiénes se impactan con las imágenes de ballenas ensangrentadas siendo arrastradas a un barco ballenero debieran aplicar esa lógica extendida y darse cuenta de que la comida diaria está llena de ello, y probablemente de algo un tanto peor pues se trata de animales con una agonía mucho más prolongada. Nacidos, criados y asesinados en la miseria.
Salvar a una ballena o salvar a una vaca, es lo mismo, tanto para el animal salvado, como para las respuestas internas que nos demandan nuestras acciones. En lo profundo, en lo esencial, en el análisis sustancial: no hay diferencia alguna.
Lo mismo corre para el asunto de "merecen conocer". ¿Pueden ser incentivados por un fin tan egoísta de prolongar la vida de un animal sólo para satisfacer la curiosidad humana? Hablamos de animales que mueren y sufren, cuya superviviencia no va por el lado de la especie, sino del ser como tal. Si lo entienden en su lógica, comprenden también que ese argumento es burdo, y que en razón de él también puede justificarse que el día de mañana se reanude la caza de osos pandas por ejemplo, o de las mismas ballenas como ya sucedió con la CBI y, en general, la dominación así de cualquier otra especie por el "interés" y "mérito" humano. ¿No les gustaría verdad?, "pro ballenas".
Si no es el peligro de extinción, entonces ¿Qué es lo que mueve a estos surfistas recién aparecidos, activistas chantas, adinerados ociosos, juventudes partidistas, y profesores que no saben como completar sus horas de clases?.
Fácil, a ellos los mueve el medio. Ya he hablado de eso y aunque lo repaso una y otra vez en mi mente pensando en lo decadente que es, ésta vez no me detendré en ello. El asunto es pensar en que lo mueve a nivel más macro: autoridades, ministros que apoyan el ecoterrorismo, presidentas discurseando, firmas y firmas, cartas que van y que vienen.
¿Todo por las ballenas?.
El simple hecho que motiva que nos interesemos en las ballenas es que no tenemos ningún interés en ellas.
Claro... culturalmente nunca su masacre ha sido parte de nuestra ya bastante sangrienta dieta y culturalmente tampoco hemos posado nuestros ojos con deseo en ellas. ¿Entonces? aprovechamos de mirarlas, de cara al viento con cierto aire místico en los ojos. Conexiones con la naturaleza, la pureza del mar, la fuerza de la tierra y cuanta palabrería estúpida que valida el momento. Luego se baja de la lancha y en el mejor de los casos para el estado y el empresario particular, llega a un resort que dejó a cientos de individuos de otra especie [especie con mala suerte porqué aún nadie le da importancia ya que nunca han estado en peligro de extinción, incluso, quizás sufrieron la peor de las desgracias que es ser considerado parte de la "plaga", lo que hace más "justificable" su matanza] y cena cómodamente el cadáver de turno.
Pero son y seguirán siendo "oooh las ballenas!..." y putearemos a los japoneses, porque dicen que las cazan para investigación científica pero en realidad las quieren para comerselas. Quizás debieran incentivarles a probar la exquisitez de los músculos de vaca o de cerdo, para acabar con ello.
Yo pienso que los japoneses no debieran complicarse tanto, aún cuando me llena de ira ver a las ballenas en esa agonía y cuando agradezco profundamente - NO a cualquiera - sino a los veganos que dieron la pelea por ellas mientras la CBI se reunía; que no manchan la batalla, gritando consignas en favor de las ballenas sin comprender siquiera el porqué las gritan.
Porqué no podemos exigirle nada a nadie mientras no logremos un actuar consecuente de manera única y global.
India nos mira con recelo porqué comemos vacas, sus animales sagrados. Los chinos comen perros y gatos, Los japoneses comen ballenas, hay tribus humanas que se comen a los de su misma especie, y en este lado del mundo comen cerdo y pollo... ¿y ustedes quieren hacer comprender al mundo que su cultura es suprema y válida y que el resto del planeta está equivocado?. Un planteamiento como este me hizo volverme vegana hace 4 años; y aunque intente comprender la disfuncionalidad de los actos que los seres humanos emprenden a diario, la ingenuidad que hay en seleccionar la especie que debe vivir y condenar a las especies que deben morir sin decir absolutamente NADA, sin un argumento, sin una razón real, no puedo encontrar la explicacón. En el fondo, creer que una vaca "está" para comer y que las ballenas "deben" ser salvadas obedece al efecto "popero" del medio y la fuerza de la cultura local. ¿Es triste vivir condicionado a todo? te lo pregunto a ti, que vives de acuerdo a lo que te dicen, que tus parámetros del bien y del mal están fundamentados sobre lo que te dice un diario, un noticiario por la mañana, o el código de Bello.
Que el mundo haya sido siempre de un determinado modo no significa que no pueda ser distinto.
Supongo finalmente, que las ballenas son a otras especies lo que Ingrid Betancourd es a los otros secuestrados de las FARC, o lo que Madeleine Mc Cann es a los millones de niños perdidos en el mundo. Ninguno es más que otro, ninguno en su situación prevalece, más que por la conciencia que el mismo ser humano crea respecto a ellos; y se engaña a sí mismo creyendo en triunfos poperos.
El triunfo no llega hasta que la labor está completa... y la labor nunca estará completa hasta que no se actúa con consecuencia: de suerte que, si eres pro-ballenas pero no te detienes a alimentar a un perro abandonado, o llegas a comer un suculento trozo de algún animal, ERES UN HIJO DE PU.
[eso quieroe decir que la capacidad intelectual es reducida mientras los fenómenos sociales tienen una repercusión y condicionamiento elevado en la persona... pero me pareció una buena forma de resumirlo, con la cuota de ira necesaria]
=)
jueves, 8 de mayo de 2008
Cotidianeidad y Veganismo
Me ofende cuando la gente me pregunta si voy a dejar de ser vegana ahora que espero un hijo; si alguna vez hubiese pensado que a lo largo de mi vida tendría que dejar de ser vegana por alguna razón [hijos, vejez, enfermedad] nunca lo hubiese sido. Estoy tan segura que mi decisión se condice con la naturaleza biológica y ética de la condición humana, que sé que lo que decidí hace cuatro años es una decisión de por vida.
Durante esa misma cantidad de años he repetido incansablemente una y otra vez las mismas cosas a mis cercanos [se puede vivir perfectamente siendo veganos, todo puede adquirirse del reino vegetal y de alimentos enriquecidos, nuestra estructura fisiológica y metabolismo están adecuados para una dieta puramente vegetal, somos la única especie que consume leche después de los seis meses y de una especie que la produce para los requerimientos de su cría... etc.] para que luego, esos mismos, me pregunten si dejé de ser vegan, o - sutilmente - si estoy tomando leche.
Me preguntan también si mi hijx va a ser veganx, y aunque nadie dice nada ante mi respuesta conozco en esas miradas de reproche lo que están pensando: que debería tomar decisiones libremente, que le voy a hacer un daño. Evidentemente, no sé que es lo que va a suceder, aunque sin dar alarder de positiva, me parece que lo más lógico y probable es que mi hijx, vea con claridad la verdad que los padres "comunes" no muestran a sus hijos. Y que crezca - aun cuando se sienta inadaptado a esta cosa llamada sociedad que funciona bajo una incoherencia insolente - con una igualdad indiscutible, sabiendo admirar las diferencias desde las perspectivas del conocimiento y la experiencia, pero sin que esas diferencias [que en realidad son meras herramientas de supervivencia, sino pregúntense que sería de ustedes frente a otras especies sino fuera por la racionalidad "GRADUALMENTE" distinta a la de los demás animales] pasen a ser parte de un complejo de superioridad y egoísmo.
Es obvio que puede decidir lo que hará: puede decidir si comer carne o no, puede decidir si ser un femicida o no, puede decidir si salir a drogarse o a robar o no hacerlo. Pero sus padres serán sus parámetros de moralidad y así como le enseñamos todos que estas últimas tres cosas están mal, también le enseñaré que someter y esclavizar animales - como nuestra civilización lo viene haciendo hace millones de años - bajo una antojadiza e infundada idea de superioridad es éticamente incorrecto, y que comer carne entre muchas otras cosas, es ser parte de ello.
Lo demás, lo hará el mismo y los animales que circunstancialmente deban rodearlo. Todos sabemos que entre niños y animales hay una relación de igual a igual en la generalidad de los casos, y que es el dogma y la cultura especista de ustedes lo que destruye esa maravilla de la inocencia y la sencillez.
Decir que se le hará daño, es un absurdo. Lo he explicado tantas veces que no vale la pena explicarlo de nuevo; y preguntarme (o insinuarme) si me "calmaré" con el nacimiento del bebé me irrita aún más... no he hecho nada significativo hasta hoy y siempre esperé hacerlo más adelante con lo que vaya construyendo, tengo planes que no han cambiado, que se intensifican, que se hacen poderosos en mi mente y cosas por las que siempre he abogado, preocupaciones y alertas que no dejo de lado... más aún, tengo potencialmente un nuevo activista! como pueden esperar eso?!!
Luego, el problema en Chaitén y los animales abandonados: absolutamente conciente del error que se comete pero a fin de cuentas algo me dice "que otra cosa se podría esperar". Hago una distinción [y corríjanme si estoy equivocada] que me ha tenido pensando en el asunto, incluso pensando en si apoyar - aunque de una forma tan abstracta y poco servible desde aquí - la campaña para salvar "perros y gatos". Terminé autoconvenciéndome de que sí, en razón de las característica de uno y otro y las razones que nos hacen responsables, aunque sé que a simple vista parece especista.
La razón? la calidad de uno y otro: el destino de esos que fríamente la prensa llama "cabezas de ganado" no hubiese sido mejor si se les traslada; de salvarse seguirán siendo lo mismo: mercancías, propiedades humanas, explotadas y hacinadas. Me pregunto que tan malo será para esas vacas sobrevivir unos cuantos días en ese terreno hostil y contaminado, pero siendo plenamente libres, sin un palo que golpee sus traseros, sin que los obliguen a ir a donde no deciden. ¿Un corto descanso que lleva la muerte valdrá más la pena que la vida entera de esclavitud? no lo puedo contestar yo. La lógica me dice que sí, como el ejemplo de los esclavos en Estados Unidos dentro del 1800.
Los perros y los gatos parecen distintos porque - aunque no en todos los casos - suelen ser objeto de amor y preocupación de sus compañeros humanos; además con ellos hay un compromiso adquirido, que implica afectos, y de no morir tienen una esperanza de vida con expectativas mucho mejores que la de los animales "cosa". Es cierto, pese a lo que digo sabemos que la gente comete el gran error de comprarlos como mercancía, de juzgarlos y condenarlos según su belleza o su fealdad, de darse estatus a través de su pedigree [lo que aprovecho de decir, me parece patético], pero tienen culturalmente una posición diferente. Es cuestión de probabilidades el hecho de poder seguir viviendo y en buenas condiciones, algo anulado completamente respecto de los animales explotados.
Acto seguido tras la evacuación de las "vidas", como dijo un periodista [dicho sea de paso, los animales también son vida], las parvularias y sicólogos salen hablando del "porqué los niños extrañan a sus animales": dicen que hay una relación entre el animal y su rutina, que se sienten descolocados por la situación y por eso "generan" esos afectos.
Ayer los escuchaba perpleja: como si dentro de la relación entre otros animales y animales humanos no pudiera darse el amor. Los ilustraron en todas y cada una de las explicaciones como "objetos" de los niños. "Necesarios para..."
La explicación más lógica y sencilla es que esos niños sienten afecto por los animales; es tan simple como eso. Más, la necesidad de disfrazar esa relación y de buscarle siempre una explicación instrumentalizándolos es tan latente [como en esos inservibles y mal enfocados programas de "animales", aunque ellos insistan en autocalificarse como de "protección" o "defensa"], y habla tan mal de todos nosotros. Como instaurando barreras a lo inlimitable; como justificando algo que es irreprochable. Eso es, la incoherencia insolente de una sociedad autolimitativa.
Y para que decir esa frase repetida hasta el cansancio de "primero está la vida humana", y uno tan lejos de aquéllos que arbitrariamente hablan, como para poder debatirlo, puesto que termina siendo - sólo cuando de palabras se trata - una de las mejores armas.
Seguido y nuevamente en la TV, aparece la actriz de Kill Bill... Daryl Hannah creo que se llama, vegana hace años; que vino a Chile para ayudar a la fundación Yarur concientizando sobre el abandono de perros. Luego de una serie de preguntas que fueron pésimamente traducidas [lo que fue una lástima, porque una o dos respuestas eran bastante más radicales de lo que la traductora dijo] la despiden y le entregan un ramo de flores [cueck!]. Eso es términos generales lo que me pasa con el tema del embarazo: después de explayarte y explicar de la forma más clara posible tu postura, te salen con esos "detalles" fuera de foco, la sensación final es algo así como: "Realmente no has entendido nada de lo que he dicho verdad?!". No pueden regalarle flores naturales a una persona vegana, por la sencilla razón de que se trata de un antojadizo lujo innecesario. Y si hay alguién - vegano obviamente - que no este de acuerdo con lo que digo, le agradecería rebatir lo que digo, quizás hasta me convence de lo contrario. Pero en general considero que no se condice con lo que uno busca o espera del mundo; claramente no es lo mismo que matar 200 chinchillas para hacer un abrigo de piel por el mero antojo de ostentación de unas cuantas ________, pero el tema es también causar el menor daño posible, [aun cuando los vegetales no reciban el daño directo en los términos de sufrimiento del reino animal, aclaro] y se trata de algo absolutamente prescindible. De todas formas, por la cara de Daryl se notó que piensa como yo!...
Y dejo una acción antitaurina del 4 de mayo en Madrid, me gustó... y frente a mis meses vegetativos, esto me alegra más de lo habitual:
http://www.antitaurino.org/index.php?comm_page=2
[mediocre lo sé... pero sólo he estado estudiando para el examen de grado, lo que no significa que que no este lo suficientemente alerta, eso es un "you know what I mean"]
Saludos veganos x 2
=)
martes, 22 de abril de 2008
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"Uno de mis recuerdos más tempranos es de las vacaciones en la granja de mi tío George donde estaba rodeado de interesantes animales. Todos ellos "daban" algo: el caballo de la granja tiraba del arado, el caballo más ligero tiraba del carro, las vacas "daban" leche, las gallinas "daban" huevos y el gallo era un "reloj de alarma" útil - no me daba cuenta en aquel momento que él también tenía otra función. Las ovejas "daban" lana. Nunca pude comprender qué "daban" los cerdos, pero me parecían criaturas tan amistosas - siempre contentos de verme. Entonces llegó el día en que uno de los cerdos fue matado: Todavía tengo recuerdos vívidos de todo el proceso - incluyendo los gritos, por supuesto. Una cosa que me chocó fue que mi tío George, a quien tenía en alta estima, era parte del grupo. Decidí que las granjas -y los tíos- tenían que ser reconsiderados: la escena idílica no era más que el Corredor de la Muerte, donde los días de cada criatura estaban contados hasta el punto en que no fuesen ya de servicio a los seres humanos..."
"Una crítica común es que no ha llegado el momento para nuestra reforma. ¿Puede alguna vez ser el momento para cualquier reforma sino es madurado por la determinación humana? ¿Esperó Wilberforce por el "maduramiento" del momento antes de que comenzase su lucha contra la esclavitud? [..] Hay un peligro obvio en dejar la consecución de nuestros ideales para la posteridad, porque la posteridad puede que no tengan nuestros ideales. La evolución puede ser retrogresiva así como progresiva, de hecho parece que siempre hay una fuerte tendencia hacia el camino equivocado a no ser que los estándares existentes sean protegidos y se honre a las nuevas visiones. Por esta razón hemos formado nuestro grupo, el primero de su tipo, creemos, en este o cualquier otro país."
[Donald Watson, fundador de la VeganSociety, falleció el 16 de noviembre de 2005, fue vegano por más de 60 años... y bue... me gustó lo que dice]
domingo, 20 de abril de 2008
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"Hay alguna ley... tan humana - y por lo mismo tan poderosa como lo puede ser el dictamen arbitrario del ser dominante sobre la tierra - que, de alguna manera inexplicable en lo práctico, en lo cotidiano, lleva a que lo peor de lo nuestro sea lo que finalmente domina nuestras conciencias, actos y formas de vida.Unas pocas personas, una lucha constante por la vida, un enfrentamiento a situaciones tan poco alentadoras, casi todo el tiempo para luego, unos más altos pero ignorantes dirigentes "sociales" [cualquier cargo da igual] aplasten las leyes de Darwin, los principios de evolución y la ética con sustento científico con sus "políticas públicas"... me cago en ustedes, pobres ignorantes!! sin la posibilidad de reír en sus caras pues, por desgracia, su ignorancia no sólo hace defectuosa sus esencias, sino también es atrevida y provoca el dolor de los inocentes, el sufrimiento de los sin voz, apagan de la forma mas miserable a los débiles."
La indolencia de algunas ciudades, de su gente, de su historia me inseguriza mucho a veces. Cuando intento crear expectativas las personas demuestran otra cosa... cuando espero un poco de su moral, sólo veo basura regada en sus acciones y su entorno.
No puedo soportar que valgas tan poco, no puedo soportar que por la ignorancia insolente de esta especie podrida no puedas nunca ver la luz. No puedo soportar que por argumentos estúpidos estés condenado, que nada ni nadie puede liberarte de forma definitiva del yugo de tus negreros.... porque ellos están ciegos. Y tu pagas su ceguera. Que injusto y patético mundo, mundo dominado por humanos, al fin y al cabo.
Voy a ser madre, de eso escribiré otro día.
Quizás necesite un blog dedicado por completo al prejuicio social con el veganismo y la maternidad, y sobretodo a la información ya que he tenido que traducir mucho... afortunadamente todo ha salido bien.
jueves, 13 de marzo de 2008
De veganismo, insurrección, y demandas sociales
Me acordé porqué la política tiene ese significado medio turbio en términos generales (y específicos también); podemos hacernos una imagen sumamente molesta de la política cuando la vemos desde lejos... pero cuando conocemos a alguien que está involucrado (y obviamente cuando lo conocemos a motivo de otras razones que no son conseguir poder) ¡podemos llegar a verdaderamente detestarla!...De un día para otro un tipo, impuesto, en un territorio originariamente neutro y a razonamientos vacíos viene a ofrecerte una "posibilidad" [extraña ha decir verdad] y si le sonríes has perdido. De aquéllo, tan puramente genuino en un comienzo, pasamos a formar parte sin querer de la masa sumida frente a una elite de seres generados - también en masa - en colegios, familias y partidos políticos. Todos siempre han sido relativamente "amiguis", todos sabían desde muy temprana edad para que estaban ahí. Y quizás muchos de ellos comenzaron con nobles intenciones que el poder corrompió con los años.
Tenían 17 años cuando se denominaban a sí mismos "revolucionarios"; hoy son todos una masa de añejas cabezas que reposan sobre un cómodo sillón pensando en el fin de mes, defendiendo ideas tradicionalistas y moralmente superficiales, acallando la voz ciudadana con palabras de buena crianza.
Ellos vienen y van. Regalan casas, caramelos, ropa, acarician la cabeza de los niños y discursean en poblaciones en las que JAMÁS se atreverían a vivir.
Hacen grandes campañas navideñas; mienten y levantan estatuas, adoran a dioses de carne y hueso y de papel. No tienen ni puta idea de lo que significa la dignidad... más allá de aquélla que cultivan a través de los elogios que reciben en eventos sociales y de los autos que acumulan en el antejardín de sus casas.
Ellos no saben lo que significa verdaderamente el sufrimiento; nunca escuchan, salvo que - MUY SABIAMENTE - algunos se atrevan a tirar basura en las afueras de la casa de gobierno o a encaramarse poniendo en peligro su vida. Los aplaudo, pero hay de estos últimos uno en un millón.
¿Porqué?: Simple: ¿Que hace usted? en vez de entender que este ser humano cumple con un deber en el sentido más puro y originario de lo que la política significa, ¿Que hace?: ¡LE AGRADECE! Casi besa sus pies y compromete su voto. Le da trabajo: agradece. Le hace chocolate en Navidad: agradece. Le da la mano: agradece. ¡GROSO ERROR!...
Sirve destacar que el agradecimiento es una virtud humana peculiar, es bueno... pero siempre que corresponda hacerlo.
¿Se ha preguntado alguna vez porqué este ser humano que habla públicamente de "vocación al servicio social" tiene estos gestos hacia usted?... de seguro no es porque le quita el sueño pensar en que ha estado pasando con su vida durante todos estos últimos años; viviendo bajo un techo endeble, que cualquier día podría caer sobre usted y sus hijos. De seguro el personaje en cuestión tampoco llora a solas en su oficina pensando en todos esos niños que no tendrán regalos en esta Navidad y en lo miserable que deben ser dichas fiestas con la falta de dinero.
¿Adivino?... Bingo! no lo hace por usted, de hecho... usted ni siquiera le importa, al cabo de unos días no recordará ni su cara. A ellos no les interesa si usted está bien o mal, le interesa ver en sus ojos el reflejo de un papel rectángular con el nombre de una lista y un apellido (que curiosamente es el que él posee) donde usted tiqueará - pensando, nuevamente - en el gran favor que estos individuos le han hecho.
Así hemos perpetuado esta inercia: a punta de agradecimiento y silencio. Un silencio indolente, frío, insensato... cada cierto tiempo ocupan la palabra "libertad" y cada cierto tiempo limitan tus opciones ofreciendo payasos en pancartas y gigantografías que - de paso - deforestan bosques y bosques para imprimir sus siempre feos rostros.
NADIE HACE UN FAVOR VERDADERO A MENOS QUE TRAS SU ACCIÓN NO ESPERE RECIBIR NADA A CAMBIO. De todo lo que he escrito, sólo espero que esto guarde "usted" en su memoria. Alguien que espera una retribución no hace cosas por deber moral, las hace por interés.
Desde este punto de vista, 16.000.000 y pico de personas en este país -mi país, Chile [y en todos los otros también] - son utilizadas diariamente com instrumentos para el apoyo y poder político. ¿Tengo que tolerar ser un objeto de conveniencia política a la finalidad de una elite determinada?; de todo lo que la ciudadanía podría tener en igualdad y respeto a la vida social [lo cual siempre será necesario por el tipo de animales que somos: animales sociales], esto se reduce a los "favores" que un determinado individuo proclamado antojadizamente superior jerárquicamente que yo, quiera darme. A las migajas que recogo de lo que ellos quieran dejar.
Usted puede seguir mirando televisión y apreciando los "balances positivos" de sus "elegidos"; o puede darle un giro al mundo mirando a quiénes tienen ese dejo profundo de frustración en sus ojos. Familias sumidas en la pobreza, niños sin oportunidades, animales explotados. No hay diferencias.
Ellos pelean por votos y propiedades, nosotros deberíamos pelear por perder el miedo y con ellos sus votos y propiedades.
"El pueblo no debería temer a los gobernantes, son ellos quiénes debieran temerle al pueblo" es una frase de Thomas Jefferson que V de Vendetta también reproduce. Usted verá... mandar cartas y mails que nunca serán respondidos, o...
[Y al vegano ideal para eso lo tengo... si alguien se preguntaba porque mierda puese veganismo junto a insurrección y demandas sociales. Por cierto... ¿Lo demás lo encontró?]
Suerte en su decisión, si es que despierta un poco.
martes, 26 de febrero de 2008
Preguntas Frecuentes
Preguntas Frecuentes
Aclaro que es parte de una revista en la que hemos estado trabajando, y que no siempre estamos de acuerdo con responder a ciertas preguntas, o el modo en que debemos justificarlas. Sin embargo pensamos que la diferecia que unx nuevx veganx puede hacer en esto, vale la pena la aclaración de esas dudas en personas iniciadas.
¿Puedo vivir sin consumir carne, leche y otros derivados animales?
La Organización Mundial de la Salud estableció en los años 90 que una dieta vegana bien llevada no provoca ningún problema para la salud y que, por el contrario, tiene grandes beneficios para el organismo humano (esto puede verificarse en la página web www.ivu.org/spanish ). A diferencia de un carnívoro, los veganos no sufren de problemas cardiovasculares ni de colesterol (el colesterol sólo se encuentra en alimentos de origen animal). El único problema que puede afectar a un vegano es la vitamina B12, que si bien no es propia de los animales la adquieren a través del pasto y la tierra, sin embargo, existen numerosas fuentes enriquecidas de origen vegetal (como los jugos de soya, algunos cereales o saborizantes de leche).
¿No es el hombre carnívoro por naturaleza? ¿Por qué tendría que dejar de comer carne?
Si bien el hombre recurrió a comer carne en su estado primitivo (algo muy lejano a la actualidad) hasta hoy, su organismo está muy lejos de ser el propio de un carnívoro: nuestro pariente más cercano es el mono y es herbívoro, no tenemos colmillos grandes para desgarrar, ni corremos a grandes velocidades como los animales que siguen la dieta carnívora en la naturaleza; nuestro estómago e intestinos no están naturalmente adecuados a procesar la carne (es por esta razón que nos demoramos tanto en procesarla y defecarla), y tenemos vista a colores que ningún animal carnívoro posee, ya que está sólo la necesitan los animales frugívoros para conocer y distinguir los frutos venenosos de aquéllos que sí se pueden comer.
Sin embargo, aun si pudiéramos decir que el ser humano es por naturaleza carnívoro, esto no justifica que lo sigamos siendo: recordemos que el hombre desde siempre ha fomentado las guerras, la desigualdad; que por naturaleza es violento y ansía poder y tenencias materiales. Esto es una realidad, mas no por eso debemos creer que las cosas son correctas o que debieran continuar así.
¿Y la cadena alimenticia? Somos parte de ella, y además, los animales se comen entre ellos.
Es cierto que somos parte de un ecosistema y dependemos unos de otros, pero como quedo explicado en la pregunta anterior, los animales humanos no somos de aquéllos que para subsistir necesiten comer otros animales. Por otro lado, los animales carnívoros lo hacen para sobrevivir y además no emiten juicios morales, esto es, no hacen distinciones profundas entre el bien y el mal como el ser humano puede hacerlo. Esto nos da el deber de actuar acorde a lo correcto, y lo correcto es siempre llevar nuestra libertad hasta donde llega la del “OTRO”: sea hombre o animal.
Además, vale la pena decir que un león mata a un siervo cada tres o cinco días, mientras los humanos encerramos a billones de animales en espacios reducidos, los engordamos, maltratamos, transportamos y asesinamos. Toda una vida de sufrimiento.
La religión nos enseña que los seres humanos son el centro de la creación y todo lo demás está a nuestro servicio. ¿Porqué creer que los animales deben ser libres y no debiéramos utilizarlos?
Las ideas religiosas se han trasmitido desde hace siglos, es por esto que aprender a distinguir en que creemos es importante. Nuestra sociedad está mayoritariamente constituida por cristianos que creen en un Dios misericordioso, bondadoso, y todopoderoso.
Con estos atributos, ¿puedes tu pensar que ese Dios bondadoso estaría de acuerdo con todas las atrocidades que se cometen con los animales, y con someterlos a nuestro antojo hasta el punto de humillarlos y no practicar con ello ninguna de las virtudes con las que el ser humano se siente favorecido?.
Más aun, si crees en un Dios que hizo una creación perfecta, ¿Podrías pensar que le hubiera entregado seres sintientes al ser humano para consumirlos y matarlos sin piedad?
También tenemos que recordar que la religión ha cometido errores importantes a lo largo de la historia: se negó a apoyar los derechos de la mujer y era contraria a la abolición de la esclavitud. Por ello, tenemos que aprender de las cosas buenas de la religión y saberlas aplicar a nuestros valores y principios.
De seguro el Cristo infinitamente bondadoso de la religión occidental se sentiría agobiado con tanto maltrato, con vacas quemadas, muriendo de desesperación al ser separadas de sus hijos, o con gallinas que son encerradas de a cinco o seis en jaulas del mismo porte de una caja de zapatos.
“Los veganos son jóvenes ociosos y extremistas que defienden una causa perdida…”
Muchas personas (reaccionarios) pronunciaron estas mismas palabras hace muchos siglos a razón de otras luchas sociales a saber: como por aquéllos que defendían el derecho a voto de la mujer, o los que estaban en contra de la esclavitud.
Pese a que el concepto de veganismo existe solo desde los setenta, el primer vegano (o vegetariano estricto por la liberación animal) de que se tenga registro fue Pitágoras. Desde él, pasando por Leonardo Da Vinci (que decía que los seres humanos eran el cementerio andante de todos esos animales maltratados) o Albert Einstein (que decía que ser carnívoro era otra forma de violencia de la especie humana), han existido muchas personas importantes que han defendido la causa; lo que deja en evidencia que esta no es otra forma caprichosa de protesta de la juventud sino que una verdadera necesidad de justicia, que como otras en la historia, deberá ser escuchada acorde a la evolución del pensamiento humano.
Por otro lado, cuando la gente nos llama “extremistas”, debemos entender bien esta palabra y saber lo que esta significa. Ser extremista significa defender una idea a costa de cualquier cosa. Si bien, las personas que defienden los derechos animales se oponen a su uso y defienden totalmente su libertad, de esa misma forma, la sociedad también se opone totalmente a la violación y la condena de cualquier forma. ¿Es esto extremismo? Claro que lo es, pero no está mal, esto significa que el extremismo puede no ser malo. Por lo tanto, lo que con esto queremos explicar es que la pregunta de fondo no tiene que ver con ser o no ser extremista, sino con ¿Están o no están en lo correcto?.
¿No es muy brusco dejar de comer carne y derivados de un día para otro?
Lo ideal es hacer la transición de forma correcta. Siendo vegetariano solamente (es decir, eliminando de tu dieta todo tipo de carne) se salvan cerca de 96 animales al año, que son los que TU has dejado de comer; por lo tanto dejar las carnes es el primer gran avance, luego ir abandonando el consumo de lácteos, miel y otros productos. Lo importante es avanzar; y aun siendo vegetariano por mucho tiempo, tener en cuenta que el respeto por los animales no es completo si no se opta por el veganismo (o vegetarianismo estricto).
En primer lugar la afirmación de que el continente africano sufre de hambruna a causa de “no comer animales” es algo que muchas personas piensan y que es totalmente falso. África es un continente pobre por el bajo desarrollo y por el uso abusivo de países europeos. El hambre no pasa por no comer animales, sino por su situación socio cultural y económica (sino preguntémonos si Europa sufriría de hambre de ser un lugar donde no se consumen animales). Al mismo tiempo, es también falso que en toda África no se consuma carne.
Lo más importante es que si realmente te importa el hambre en el mundo, prestes atención a esto: la producción y mantención de animales en las factorías de carne (sea de peces o de animales terrestres), lácteos y otros productos son el principal factor del mal uso de los recursos del planeta. Los animales consumen tanta cantidad de grano para engordarlos y luego morir que si todo el mundo se volviera vegetariano podríamos producir alimentos para el planeta completo.
¿Un ejemplo? Más del 80% del maíz y el 95% de la avena en los Estados Unidos se usan para alimento artificial de los animales destinados a comida, sólo el ganado de todo el mundo consume una cantidad de comida equivalente a las necesidades calóricas de 8.700 millones de personas, es decir: más que la población total de la tierra.
¿Qué haríamos con todos esos animales si todo el mundo se volviera vegetariano?
Es iluso pensar que todo el mundo deje de comer carne de un día para otro, pero mientras más personas se vuelvan veganas o vegetarianas la demanda de carne disminuirá y la cantidad de animales explotados también. Si suponemos que algún día los animales de granja volviesen a vivir en su estado natural, tanto sus ciclos de reproducción, de sobrevivencia y de muerte se regularían naturalmente y no existiría el número exagerado de animales que se provoca por las fábricas, ya que estas se encargan de acelerar la reproducción artificialmente para producir.
¿Porqué los animales debieran tener derechos si no están concientes de ellos? Sólo los humanos somos racionales y podemos exigir derechos y tenerlos.
A esto podemos decir ¿los niños a temprana edad y las personas con discapacidades mentales severas tienen conciencia de sus derechos? La respuesta es no. Ellos no tienen conciencia de sus derechos y libertades pero eso no quiere decir que no deban tenerlos.
Claramente los animales no podrían tener los mismos derechos que los seres humanos, pero sus necesidades nos indican que hay cosas que los animales defienden y desean mantener: su vida, su libertad, la búsqueda del placer y el alejarse del dolor (que para el hombre son también los derechos más importantes). Esto es evidente y ningún ser humano puede desconocerlo.
¿Porqué no mejorar sus condiciones de vida? Podríamos darle una vida más digna y así poder seguirlos comiendo.
Esto no soluciona el problema. Si los animales pudieran decirnos algo, sería que no importa cuan digna sea su vida, sólo querrían alejarse de la muerte y tener libertad. Muchas personas defendían la esclavitud con este argumento de mejorar las condiciones de los esclavos… pero recordemos que aunque el esclavo comiera cuatro veces al día, sigue siendo eso: esclavo.
La esclavitud – humana o animal – es mala por sí misma. No importa cuan buenas o malas sean sus celdas, siguen siendo oprimidos, y eso es moralmente incorrecto.
¿Por qué los veganos hacen una semejanza entre la lucha por los derechos de la mujer y de los esclavos y la de los animales si en los primeros dos casos se trata de seres humanos y en el de los animales no? ¿Es ridículo?
Lo que el veganismo defiende es la capacidad de ver a los animales como otro: un ser que sufre y siente, de la misma forma en que lo hace el ser humano. Es cierto que la mujer y los esclavos eran de la especie humana, pero si sabemos que los animales comparten con nosotros los humanos la cualidad más fundamental e importante de todas, que es la capacidad de sentir ¿cómo podemos justificar que los usemos a nuestro gusto como meros objetos?
Por otro lado, tenemos que pensar en qué es lo que llamamos igualdad. Porqué además de la sensibilidad, está científicamente establecido el grado de inteligencia animal. Así por ejemplo, un cerdo tiene la capacidad mental de un niño de 4 años, lo mismo sucede con un perro; los delfines la capacidad de niños de 6 años, los pavos y otras aves se acercan a la de un niño de 5 años, entre muchos otros casos… entonces ¿Qué es la igualdad?. Podemos optar entre discriminar a los que no caminan en dos patas ni hablan, o bien elegir el camino de apreciar en profundidad a todos los seres y entender que, no importando si tienen pelos, plumas o escamas lo más esencial es compartido por todos los animales humanos y no humanos. Hace mucho que la "igualdad" viene siendo sesgada por dogmas y costumbres ¿Es esto justo?
¿El veganismo y el vegetarianismo son decisiones personales, no? ¿Por qué tratan de imponerlo?
Las cuestiones que involucran un daño o sobrepasar la libertad de otro no son de orden personal; esto equivaldría a decir que al homicida hay que respetarle su gusto por matar, o a los pedófilos su afición por involucrarse con niños. Este tipo de cosas, al igual que el sufrimiento y la tortura de la que los animales son víctimas todos los días, no son decisiones personales. Respetar a los animales, como sostuvo alguna vez Gandhi, no es una decisión personal, sino una exigencia de justicia. Por eso una forma de vida vegana, o en principio vegetariana, es a lo que todos debieran aspirar si desean llevar una vida correcta. Ser vegano no equivale a tener un determinado gusto musical o la afición por ciertos libros, porqué estas últimas cosas no tienen repercusiones en los demás. Comer carne en cambio tiene repercusión en la vida de los animales.
[Que se ilumine tu cabeza =)]






